La víspera de casi todo, de Víctor del Árbol

martes, 9 de agosto de 2016 -
¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Qué tal el fin de semana? 
Siento haber retrasado de nuevo el día de reseña... no me ha sido posible publicarla antes, espero que no me lo tengáis en cuenta. Pero bueno, exceptuando este contratiempo, tengo que decir que estoy muy contenta por la acogida que tuvo el viernes la entrada que estrenó la nueva sección, ¡gracias a todos! En fin..., dicho esto, no me demoro más, ¡al lío!


No hace ni cinco meses que reseñé la primera novela de Víctor del Árbol, El peso de los muertos, pero... no puedo evitar reseñar ahora, que la tengo recién acabada, la última: La víspera de casi todo. No voy a negarlo, Víctor ya me había ganado antes de leer cualquiera de sus obras, simplemente con ver sus comentarios y su forma de hacer en las redes y de ver las opiniones de otros lectores ya sabía que iba a añadir a un autor más a mi lista de favoritos, y... tras leer, como comentaba antes, El peso de los muertos y visitarle en la Feria del Libro de Madrid el año pasado, así fue. Además, aunque tengo pendiente en casa Respirar por la herida, tenía muchas ganas de 'hincarle el ojo' a su último libro por varios motivos: 1) me llamó la atención cuando se publicó y más aún cuando fui a su presentación en Madrid, 2) me lo regalaron unos amigos por mi cumpleaños a sabiendas de las ganas que le tenía, 3) Víctor estuvo majísimo firmándome el libro en la Feria del Libro de Madrid de este año, y eso que le asalté en mitad del paseo y no en la caseta como debería ser y 4) como ya os he comentado varias veces, he vuelto hace poquito de Galicia y de pasear por Costa da Morte (donde está hecha la foto de cabecera de la entrada), lo que le da un punto extra, jeje.


Pero bueno, que me enrollo mucho... ¿Por dónde empezar a reseñar este libro? si os tuviera a mano para preguntaros ahora mientras escribo os preguntaría que os interesa saber primero: cómo son los personajes, de qué va la trama, en qué género lo encasillo, cuáles han sido mis sensaciones al leerlo... pero, por desgracia, no os tengo delante y me tengo que dejar llevar por mi libre albedrío, así que... a ver qué sale.

Náufragos a la deriva de su propia vida, los cuatro protagonistas principales de La víspera de casi todo arriban en Costa da Morte (escenario elegido por el autor por lo inhóspito del lugar) para perderse o... para encontrarse, según se mire y es que, como dice uno de ellos:

A veces hay que mantenerse un tiempo alejado del mundo para permanecer en él.

Juan Gelman, poeta con cierta relevancia a lo largo de la novela
Paola, Dolores, Mauricio y Germinal (los cuatro protagonistas antes mencionados) se encuentran en un remolino en el que las mareas de agua son su pasado, su presente y su futuro, sus miedos y sus esperanzas en una pugna por ver cuál de ellas se mantiene a flote. Pugna que hace que te adentres en la novela y, por tanto, en la vida de cada uno de sus personajes haciéndote querer saber, página a página, qué misterios entrañan cada uno de ellos, por qué procediendo de lugares tan dispares (Argentina, Portugal, Málaga...) han ido a coincidir en el fin del mundo.

Pero... creo que me estoy saltando cosas, ¿no? por ejemplo, decir que La víspera de casi todo es una novela coral en la que, para mí, los cuatro personajes citados antes son los principales pero no los únicos. Así como no son sólo cuatro las historias que forman la urdimbre de esta obra. Víctor del Árbol teje como nadie tramas varias en las que mezcla, sin que desencaje ninguna pieza, temas tan distintos como la muerte, la venganza, el miedo, el rencor, la culpa o el amor. Al igual que no flaquea a la hora de llevarte de un tiempo o lugar a otro: en una página puedes encontrarte recordando el trabajo que hiciste hace tres años y en la actual trabajar en lo que tienes en ese momento (tres años después) entre manos o bien puedes estar paseando por Buenos Aires y en la siguiente estar bebiendo whisky en Barcelona, y todo ello sin que el lector se pierda entre personaje, historia, escenario o tiempo... todo un mérito.

Sin embargo, considero que no hay que valorar esta novela por la técnica con la que está escrita (que para mí es impecable), sino por lo que transmite, que es mucho. Gracias a la forma de narrar de Víctor, que hace que visualices cada palabra, frase o escena con ese lenguaje tan suyo  y a la gran caracterización de los personajes, algunos, por no decir todos, os dejarán con la boca abierta, La víspera de casi todo, por una parte, transmite esa sensación de desasosiego, que te produce un leve malestar y te revuelve un tanto las entrañas, común a todas sus obras; pero, por otra parte, y algo contradictoriamente, te transmite paz porque, a pesar de todos los sinsabores y sufrimientos, los personajes siguen, aunque sea pendiendo de un hilo, aferrándose a la vida y combatiendo contra la tempestad.


ÁRBOL, Víctor del. 2016. La víspera de casi todo. Barcelona: Destino. (Áncora y Delfín, 1360). 416 pp. ISBN 978-84-233-5065-0.

Resumen: Germinal Ibarra es un policía desencantado al que persiguen los rumores y su propia conciencia. Hace tres años que decidió arrastrar su melancolía hasta una comisaría de La Coruña, donde pidió el traslado después de que la resolución del sonado caso del asesinato de la pequeña Amanda lo convirtiera en el héroe que él nunca quiso ni sintió ser. Pero el refugio y anonimato que Germinal creía haber conseguido queda truncado cuando una noche lo reclama una mujer ingresada en el hospital con contusiones que muestran una gran violencia.

Una misteriosa mujer llamada Paola que intenta huir de sus propios fantasmas ha aparecido hace tres meses en el lugar más recóndito de la costa gallega. Allí se instala como huésped en casa de Dolores, de alma sensible y torturada, que acaba acogiéndola sin demasiadas preguntas y la introduce en el círculo que alivia su soledad.

El cruce de estas dos historias en el tiempo se convierte en un mar con dos barcos en rumbo de colisión que irán avanzando sin escapatoria posible.




Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

3 días en Galicia y 3 escenarios literarios

viernes, 5 de agosto de 2016 -
¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Ya de vacaciones?, ¿no? Bueno, tranquilos que es viernes y, sea como sea. es día de descansar y pasarlo bien, jeje.
Por mi parte, como ya os comenté por Twitter y en la entrada de este pasado miércoles (en la reseña de El silbido de la serpiente), la semana pasada estuve en Galicia con una gran amiga que, aparte de enseñarme su tierra y ser una magnífica anfitriona y guía turística, aprovechó mi visita para enseñarme algún que otro rinconcito literario (y otros muchos que nos quedaron por ver) puesto que es una lectora empedernida, igual o más que yo. Y he pensado "oye, ¿por qué no aprovechar estas estupendas vacaciones para inaugurar la sección de "Escenarios librescos"?, he tenido mis dudas porque escribir esta entrada significa mostrar un tanto de mi vida personal y soy un tanto reacia a ello, pero..., finalmente, aquí estoy. 


Tres han sido los días que he estado en la Tierra de Meigas, concretamente en la provincia de A Coruña y, como bien dice el título de la entrada, tres son los escenarios literarios que os vengo a contar:
  1. Uno de mis caprichos en estas vacaciones era visitar la Torre de Hércules, tanto su historia como su mitología y la luz del faro me llamaban a gritos y mi amiga no dudó ni un segundo en hacer mi deseo realidad. Dejando de lado mis sensaciones al llegar a la Torre, que creo que aquí no vienen muy a cuento, sí puedo decir que me pasé un buen rato mirando la Línea del Horizonte, la misma que Vicenzo Fontana contempla en El último día de Terranova de Manuel Rivas, porque, sí, el Faro es uno de los escenarios de la novela (escenario que también aparece fugazmente en La víspera de casi todo de Víctor del Árbol). Pero no es el único escenario que visité en A Coruña (en realidad casi tendría que decir que los escenarios visitados fueron cuatro, pero bueno, los he contado según ciudades, así que digamos que éste es un bis), en el extremo opuesto a la Torre de Hércules se encuentra Campo da Rata, escenario de las también novelas de Manuel Rivas El lápiz del carpintero y Los libros arden mal, espacio que alberga el Monumento a los republicanos fusilados en este lugar y los Menhires por la paz. 
  2. Otro antojo que tenía era ver algo (es imposible ver todo en un día) de Costa da Morte, así que ya teníamos destino para el segundo día. Podría señalar otros de los lugares en los que estuve de la Costa, pero... me voy a centrar en Muros y en el faro de Louro, por ubicar un lugar concreto sin más. Costa da Morte es el principal escenario de La víspera de casi todo de Víctor del Árbol (aunque antes comentaba que también aparece A Coruña y la Torre de Hércules). Aquí me podéis ver a los pies del Faro de Louro con la última novela de Víctor.
  3. Y por último, un pequeño homenaje, más que escenario, en Santiago de Compostela, donde podemos encontrarnos con Ramón del Valle Inclán sentado cómodamente ante unas vistas magníficas de la Catedral. 
En fin, este ha sido el pequeño recorrido por los escenarios librescos de A Coruña, como comentaba al principio me quedaron muchos por ver, así que... no me queda más remedio que volver dentro de no mucho (a ser posible con el buen tiempo que ha hecho esta semana, jeje). 

Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

El silbido de la serpiente, de Aída del Pozo

miércoles, 3 de agosto de 2016 -
¡Hola cronisteras y cronisteros! ¿Qué tal? Yo de vuelta de las vacaciones (si seguís mi perfil personal en Twitter (@SandraBlogCLCM) habréis visto que he estado unos días en Galicia), que han sido cortitas pero intensas y en las cuales he aprovechado para hacer alguna visita literaria, pero bueno, que esta entrada no es para daros envidia, jajaja, ¡¡vamos al grano!! (Anuncio: por cierto, si vosotros también os vais de vacaciones y no os queréis perder nada del blog, os podéis suscribir y recibir las entradas en vuestro correo electrónico).


La reseña de hoy es especial para mí, ¿por qué? porque fue la mismísima escritora, Aída del Pozo, la que se puso en contacto conmigo para presentarme su primera novela El silbido de la serpiente y ponerla a mi disposición para leerla y darle mi opinión a través del blog, como veis, una gran responsabilidad.

Debo reconocer que cuando leí el resumen del libro no me llamó mucha la atención, parecía una novela negra más de la que no sabía muy bien qué me iba a encontrar, pero... cuando empecé a leerlo me enganchó.

En El silbido de la serpiente, Aída del Pozo mezcla parte de novela negra y thriller psicológico, la cual lleva la 'voz cantante' y parte de novela erótica, que complementa y reafirma la anterior, en una trama en la que el hilo de unión es la violencia, centrada en el poder de dominio sobre el otro, la posesión.

Asimismo, sirven como nexo los tres protagonistas de la historia: uno principal y dos secundarios que orbitan alrededor del anterior.  El protagonista principal es el claro ejemplo de que la maldad en las personas no siempre es intrínseca, en este caso viene determinada por las circunstancias y experiencias vividas, por el pasado que no siempre se olvida, por la inseguridad creada, por la búsqueda de nuestro lugar en el mundo; lo cual no justifica los hechos llevados a cabo por este personaje, ni mucho menos, pero sí los explica. Mientras, los protagonistas secundarios, juegan el papel de las moscas que caen en la tela de araña, sumisos, enamorados, pilares ideales en los que sostenerse. Cada uno de ellos está muy bien trazado, con una personalidad y forma de ver las cosas propia, con un desarrollo psicológico bien planeado; sin embargo, y a pesar de su evolución a lo largo de la historia, no he conseguido empatizar con ellos, puedo llegar a entender (con un poco de esfuerzo, eso sí) al personaje principal, pero me cuesta mucho comprender, sobre todo, a uno de los personajes secundarios puesto que yo no actuaría del mismo modo.

Contada en primera persona por cada uno de los personajes (cada uno con su visión de los hechos y sus experiencias) con un lenguaje coloquial y sin tapujos ni remilgos, rozando a veces lo soez si así lo requiere la escena, Aída del Pozo nos va desgranando, poco a poco, a base de pequeñas pistas y jugando a la ambigüedad, la vida del personaje principal pero... sin llegar a  relevarnos quién es en realidad hasta el final. Lo anterior, unido a los giros inesperados que te vas encontrando desperdigados a lo largo de la trama, hace que tu curiosidad aumente y continúes leyendo, a ritmo acelerado, con ganas de saber el desenlace. No obstante, he de ponerle un pero y éste es que, para mi gusto, las escenas eróticas se hacen un tanto repetitivas en algunos momentos de la novela (aun dándole el aporte original y complementando ésta) llegando a eclipsar la trama psicológica y negra, la cual considero que tiene mayor fuerza, pero, a pesar de ello, es un buen debut y recomiendo su lectura.



POZO, Aída del. 2015. El silbido de la serpiente. Amazon. 210 p. ISBN 9781533401991.

Resumen: Llevo años sintiendo que soy un caparazón vacío. Me levanto cada mañana con la necesidad de hacerme con lo que los demás poseen y de lo que yo carezco: ese halo invisible que dota a las personas de sentimientos y distingue a los seres humanos de las bestias. Hace mucho tiempo que llegué a la conclusión de que no tengo alma. ¿Nací sin ella? Quizás la tuve pero me la robaron cuando mi padrastro se metió en mi cama con el tácito consentimiento de mi madre. Sin embargo, Candy, la mujer con la que convivo, se empeña en convencerme de que la poseo. Insiste en que la mía es un alma atormentada y llena de recovecos oscuros y profundos secretos, pero que está atrapada en este cuerpo que ella venera, clamando para que yo deje de creer que tan solo soy una carcasa. Quiso mostrármela a través del retrato que me hizo hace unas semanas. Entonces creí verla por un instante… Sin embargo, en mis amaneceres aún no existen días de primavera. Más allá de mis cuatro paredes todo me parece una cloaca y la gente me importa poco pues de los zombis que pululan a mi alrededor, solo necesito una cosa: sus almas. Y ahora debo salir a cazar. Tengo tanta hambre…

(Imagen de la entrada: collage con la cubierta de la novela e imagen de serpiente).

Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

En tierra de Nadie, de Olalla García

lunes, 18 de julio de 2016 -
¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Qué tal fue el fin de semana?, ¿todo bien?
Bueno, si la semana pasada fui muy activa en Facebook, es hora de que me ponga las pilas (aunque la semana que viene tenga que hacer otro parón) en el blog, así que, tras las publicaciones del pasado martes (la biografía de Fernando García Calderón) y viernes (mi colaboración en Sweek), vuelvo con una nueva reseña, una que, por cierto, tenía bastante atrasada.


Cuando un/a escritor/a confiesa que no sabe en qué género encuadrar su novela, desconcierta un poco porque ¿quién mejor que él/ella para saberlo? Y así me quedé yo, desconcertada, cuando Olalla García dijo esto mismo en la presentación de En tierra de Nadie. Una posible explicación sería que esta última novela de Olalla se sale de su trayectoria habitual, ya que hasta ahora había publicado novela histórica, y que por ello no tenía muy claro bajo qué género etiquetarla, pero no, una vez leída lo entendí todo.

Dividida en 12 capítulos, correspondientes a 12 días, Olalla García nos presenta en En tierra de Nadie a Adela, una chica de los más normal, con sus amigas, su pareja, su trabajo y un sueño: ser escritora. Sin embargo, esta aparente rutina y tranquilidad se ve trastocada de un día para otro y todo se empieza a desmoronar en el mundo de Adela. ¡Tranquilos! que sólo he hecho un resumen del resumen de la contracubierta, jeje, ¿por qué? porque tengo que dar pie al párrafo siguiente, jaja.

Bien, como comentaba hace un momento, la protagonista es Adela y en torno a ella gira toda la historia, puesto que el resto son personajes secundarios. Sin embargo, este hecho no le resta credibilidad a la novela, ni la hace más pesada o aburrida, al revés, el centrarse en un único personaje le da un toque original y todos los personajes están tratados y profundizados en su justa medida, cada uno tiene el valor y el peso que le corresponde en la trama.

Y si los personajes están bien cuidados, el lenguaje y la trama no lo están menos, pero vamos por partes. El lenguaje es sencillo, cotidiano, acorde con la historia. Mientras que, por su lado, la trama engancha, haciendo que el libro te dure dos tardes, debido a su ritmo ágil y a la forma en la que está narrada, que hace que poco a poco vivas en primera persona las angustias y los temores de Adela. No obstante, a pesar de que el eje de la novela es el thriller psicológico (que, por cierto, al intentar averiguar el final, me venía a la mente La mitad oscura de Stepehen King), la novela también está cargada de críticas, sobre todo al mundo editorial (de hecho, ésta fue la semilla que dio pie a la novela, como habréis visto en la entrada de la presentación), pero también a las normas establecidas por la sociedad en cuanto a la vida en pareja y el trabajo se refieren. Por último, acabo de mencionar mis intentos por resolver o adivinar el final, pues bien, fueron nulos, no hubo manera de, siquiera, acercarse un poco, es totalmente inesperado.

Como veis, tiene muchos ingredientes que seguro que harán que os guste. Olalla ha aprobado con creces su primera incursión el thriller,  así que ¡animaros a leerla!

PD. No me puedo despedir sin dar las gracias a Jorge Magano (del que os hablaré dentro de no mucho, aunque ya ha protagonizado alguna entrada), puesto que fue él quién me invitó a la presentación y quien me permitió la lectura de la novela. ¡Mil gracias, amigo!


GARCÍA, Olalla. 2016. En tierra de Nadie. Madrid: Pàimes. 256 p. ISBN 9788416331529.

Resumen: A pesar de tener un trabajo mal remunerado, un viejo apartamento sin ascensor y una relación de pareja que su familia no aprueba, Adela es feliz. Y también es libre para perseguir su sueño: convertirse en escritora.

De pronto todo empieza a cambiar. El mundo en el que vive se va desintegrando día a día de forma angustiosa, sin que nadie más parezca darse cuenta. Tendrá que luchar por recuperarlo todo, en una carera contrarreloj frente a un enemigo al que siente muy cerca, pero a quien no puede ver...

En su primera incursión en el terreno de thriller, Olalla García consigue atraparnos hasta la última página con una serie de giros impactantes que llevan a un final del todo inesperado.

Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

La plataforma Sweek y mi colaboración en ella

viernes, 15 de julio de 2016 -
¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Qué tal? Ayer os contaba a través de la página de Facebook y de Twitter que gracias al blog se pusieron en contacto conmigo desde la plataforma Sweek para que colaborara con ellos, todo un halago, por lo que acepté sin dudarlo. Pero ¿qué es SweeK?

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Sweek, tal como se define, es una plataforma social, creada por Mybestseller, que permite leer, escribir y compartir historias de forma gratuita, al instante y en todo el planeta. Esta plataforma es accesible para la lectura y escritura desde el móvil, es decir, para poder disfrutar de ella debes bajarte la aplicación al móvil desde Google Play Store y desde el ordenador para la escritura, si es que quieres publicar tus historias en ésta.

Buena iniciativa me diréis, todo lo que sean comunidades lectoras son bienvenidas, pero ahora viene la pregunta del millón: ¿quién puede publicar? Cualquiera que quiera, en ella puedes encontrar a una servidora o a escritores con libros publicados, tan sólo tienes que registrarte, de forma gratuita, y, hala, a escribir lo que te apetezca; puedes compartir tus entradas de blog (como haré yo, entre otras cosas), publicar cuentos o relatos o, incluso, escribir un libro por capítulos. Y si lo tuyo no es ecribir, no te preocupes, puedes leer lo que publican los demás sin necesidad de registrarte, pero... si quieres seguir a un autor en concreto (como sigues a un blogguer en su blog, a un escritor en su página de Facebook o en Twitter), sí tendrás que hacerlo (gratis, igualmente). Por lo demás, al igual que en el resto de redes sociales, puedes compartir lo leído si te ha gustado.

Y... poco más os puedo decir, sólo que es mejor que entréis y cotilleéis lo que la plataforma ofrece, empezando por mi primera historia, claro (no me seáis chaqueteros), que podéis ver aquí (os recomiendo que leáis la entrada desde el móvil, con la aplicación una vez descargada, para que os resulte más fácil acceder) y yo que vosotros lo haría pronto, que dentro de unos días habrá novedades relacionadas con esta entrada.

Ya sabéis, espero veros por Sweek y que si os gusta lo que comparto, me sigáis, igual que en el blog. ¡Buen fin de semana!

Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

Fernando García Calderón

martes, 12 de julio de 2016 -
¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! Después de una temporadita desaparecida, ¡aquí estoy de nuevo! Habéis visto que cambio le he dado al blog, ¿no? En parte es uno de los motivos de mi ausencia, durante ésta he probado varios diseños hasta que, por fin, hice éste que, de entre los creados, es el que más me ha convencido, así que ¡espero que os guste! Pero... como no sólo de lo bonito vive el hombre (al menos yo) vamos con una nueva ración de contenido.

Fernando García Calderón

Fernando García Calderón nació el 11 de agosto (como mi hermana) de 1959 en Sevilla y a los 10 años se trasladó a Madrid, ciudad en la que sigue viviendo.

En su vida profesional, Fernando ha sabido compaginar a la perfección sus dos pasiones y vocaciones: los trenes (es Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos) y la literatura, en la que empezó a hacer sus primeros pinitos en concursos literarios, entre otros, en los premios Jauja (Valladolid, 1989), Gabriel Miró (Alicante, 1992), Juan Ortiz del Barco (San Fernando, 1994), Jara Carrillo (Alcantarilla, 1995), Max Aub (Segorbe, 1995), Villa de Iniesta (Iniesta, 1996), Cuentos de Invierno (Ponferrada, 1997), Alfonso Sancho Sáez (Jaén, 1997), Villa de Quintanar (Quintanar del Rey, 1998), Miguel Cabrera (Morón de la Frontera, 1999) y Marco Fabio Quintiliano (Calahorra, 2000). De la participación de estos concursos, salió publicada su primera novela: El vuelo de los halcones en la noche, y desde entonces no ha parado de escribir y publicar (y que no lo haga...).

Obra publicada:
  • El vuelo de los halcones en la noche(1998), premio Félix Urabayen.
  • El hombre más perseguido (1999),premio Ateneo-Ciudad de Valladolid.
  • El mal de tu ausencia (2000).
  • Lo que sé de ti (2002).
  • Sedimentos en un pantano (2005), relatos, escritos con Eulalia Banda.
  • La noticia (2006).
  • La judía más hermosa (2006).
  • La resonancia de un disparo (2008).
  • Yo también fui Jack el Destripador (2015).
  • Diario de ausencias y acomodos (2016), relatos escritos con Fernando Laboa sobre la vida del lingüista Juan Ángel Santacruz de Colle.
  • Nadie muere en Zanzíbar (2016), novela relacionada con la obra anterior.


Fuentes: página personal del autor y Wikipedia.
Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

El antifeminismo de la Real Academia de la Lengua

miércoles, 15 de junio de 2016 -
¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Qué tal? ¿Cómo va la semana? No es por nada pero ya que estamos en el ecuador de la semana, laboral, parece que cuesta menos ir a trabajar, ¿no? jeje. Bueno, hoy os traigo una pequeña sorpresa, una sorpresilla, y es que con esta entrada doy comienzo a una nueva sección, sí, una de esas que llevo diciendo tiempo que iban a aparecer en el blog... El caso es que todavía no la he creado como tal porque quiero realizar también otros cambios en el blog y... bueno, quiero implantarlo todo de golpe cuando ya esté todo listo, por lo que, de momento, dejo esta entrada en "Miscelánea" aunque cuando todo esté en orden pasará al apartado "Curioseando". Dicho esto, sólo me queda añadir que espero que os gusten este tipo de entradas porque serán regulares de ahora en adelante.



Desde que en 1713 se fundó la RAE (Real Academia de la Lengua), por por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga bajo el reinado de Felipe V, son más de 450 miembros (según Wikipedia) los que han formado parte de la institución.Sin embargo, más de tres siglos después, tan sólo 10 mujeres han pasado a formar parte de la Academia y la última ha sido nombrada este pasado domingo, día 12: Clara Janés.

La primera mujer admitida en la RAE fue María Isidra de Guzmán y de la Cerda en 1784, eso sí, como académica honoraria. Para que una mujer fuera aceptada como académica de número* hubo que esperar hasta 1978 (tras rechazar el ingreso de Concha Espina en 1928 y 1930 y de Emilia Pardo Bazán en 1912) y la afortunada fue Carmen Conde. A partir de entonces sólo ha habido nueve mujeres más: Elena Quiroga de Abarca, Ana María Matute, Carmen Iglesias, Margarita Salas, Soledad Puértolas, Inés Fernández Ordóñez, Carme Riera, Aurora Egido y, por último, Clara Janés.

Con el nombramiento de Clara Janés se abre, una vez más, el debate: ¿por qué hay tan pocas mujeres en la Real Academia de la Lengua? ¿cuál es el motivo? Muchos medios son los que se han preguntado esto durante estos últimos días, por ejemplo: El Periódico, El diario o La voz de Galicia. No obstante, el debate no es nuevo, lleva encima de la mesa desde hace muchos años y para muestra, un botón, aquí os dejo un texto, que lleva el mismo título de esta entrada (se lo he copiado), cuyo autor es Orestes Llorens, extraído de una novela de la colección Biblioteca de Oro de la Editorial Molino publicada en los años '40 del siglo pasado, ya me diréis en los comentarios qué os parece:

El antifeminismo de la Real Academia de la Lengua

Vuelve a hablarse del ingreso de la mujer en ese coto cerrado que siempre ha sido para ellas la Real Academia de la Lengua. Se comprende que en tiempo pasados existiera la unánime opinión de los académicos en contra de las mujeres, pero actualmente creemos que esa opinión, antes respetable, ahora resulta absurda a todas luces.

Hoy ocupa la mujer -y muy dignamente por cierto- altos cargos en la diplomacia, en la abogacía, en  la medicina y no digamos en el campo de las bellas artes, en donde son legión. Los prejuicios sustentados por aquellos doctos varones de antaño (que impidieron la entrada en su corporación a escritoras tan notables como lo fueron Gertrudis Gómez de Avellaneda; Cecilia Bohl, conocida por el popular pseudónimo de "Fernán Caballero"; Carolina Coronado, Concepción Arenal y Emilia Pardo Bazán), fuera ya hora de ser lanzados por la borda, pues en la actualidad hay mujeres de tal bagaje literario que nada tienen que envidiar a los señores académicos que hoy ocupan su sillón de inmortal en la vieja Academia, de la que también podría decirse, puestos a desmenuzar, que "no están todos los que son, ni son todos los que están".

No cabe duda que abunda en España, en el campo de la literatura y de las buenas letras mujeres que gozan de una popularidad que pudiéramos considerar internacional y sin embargo se les niega implacablemente, llevados por un rancio y absurdo antifeminismo, el derecho a ocupar un sillón académico.

Porque si no obedece a ese legendario antifeminismo, ¿qué puede alegarse en contra de su labor literaria a esas figuras próceres que se llaman Blanca de los Ríos, Catalina Albert "Víctor Catalá" y Concha Espina?

A los señores académicos de nuestra Real Academia de la Lengua Española, se les podrá tildar de ser "más papistas que el Papa", ya que ellos (suponemos) no deben ignorar que Carlos III, su egregio fundador, impuso fuese nombrada miembro de la Academia María Isidra, al doctora de Alcalá, y miembro también de la Sociedad Económica Matritense, sin otros merecimientos que el capricho real y teniendo tan sólo diecisiete años. En aquella ocasión presidía la docta corporación el Marqués de Santa Cruz y figuraban como académicos, entre muchos otros, gente tan relevante cual lo eran Campomanes, Hermosilla, Jovellanos, Samaniego, Iriarte, el duque de Almodóvar, el de Villahermosa, el Padre Aravaca, etc.

Y si entonces ingresó en la Academia una mujer, por un capricho (por muy 'real' que fuera), ¿por qué no hacerlo ahora por su innegable valía? Es obra de justicia que a la corta o a la larga habrá de hacerse.
Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo